Lo primero de todo fue hacer una copia de todo lo que tenía en Windows por si acaso fuera a cagarla y hubiera que formatear para devolver la paz a la galaxia.
-Probar Ubuntu con el live CD de toda la vida y luego de ahí mismo se puede instalar.
-Instalar dentro de Windows. Viene a ser algo parecido al Wubi que había en otras versiones solo que esta vez lo han incluido en el CD de instalación.
-Para saber más, no creo que este punto necesite explicación.

Desde un principio tenía claro que quería seguir manteniendo Windows por si no terminaba de gustarme Ubuntu así que mi intención era ponerlo en particiones distintas. Pero me picó la curiosidad y antes de instalar pensé.. ¿como es eso de Ubuntu dentro de Windows? Dicen que la curiosidad mató al gato pero como yo no soy un gato pulsé la segunda opción.
Entonces es cuando Windows empieza a copiar cosas del Cd y tras un rato trabajando me pide quitar el Cd y reiniciar. Lo hago y arranco en Ubuntu desde donde para terminar la instalación te pide el idioma que deseas, el espacio de la carpeta en Windows desde donde va a arrancar el nuevo SO y el resto ya lo hace solo (da un poco de cague porque durante el proceso se leían cosas como borrando archivos, copiando información de esto y lo otro y además la pantalla no dejaba de parpadear, pero no hay de que preocuparse pues la instalación no toca nada dentro de Windows).
Una vez me dice que está todo instalado me pide reiniciar de nuevo, lo hago y en el menú de arranque escojo Ubuntu para continuar. Inicio la sesión y sale el escritorio, pero la pantalla parpadea mucho, la resolución bastante mala y la imagen está descuadrada. Sin embargo el susto me duró poco tiempo, menos de un minuto en que me apareciera un aviso informándome de que habían controladores de Ati disponibles. Darle al botoncito de instalar, reiniciar y listo; ya estaba todo perfecto.
Instalando Ubuntu dentro de Windows se pueden instalar programas, guardar documentos, personalizar el escritorio, en definitiva, una buena alternativa para la gente que no quiere estar haciendo particiones y quiere probar cómo funciona este SO.
Sin embargo, después de trastear todo lo que quise con él lo eliminé entrando a Windows y buscándolo en Agregar y quitar programas. Desinstalar y ni rastro de él.
Bueno después de este inciso comentar la instalación “de verdad”. Una instalación bastante simple en la que lo único que hay que hacer es meter el Cd, reiniciar, elegir instalar y luego limitarse a introducir lo que te piden.

Llegados al momento de las particiones, la cosa es tan fácil como seleccionar el tamaño de la partición para Ubuntu acordándonos de dejar espacio suficiente para la de Windows. Como esto es muy difícil de ver sin capturas de pantalla la información está más clara aquí (lo siento pero el enlace se resiste) http://www.formacion.cnice.mec.es/materiales/43/cd/cap2/cap2_frame.htm
Pues una vez configuradas las particiones, con todos los ajustes de instalación elegidos anteriormente y una vez comprobado que está todo en orden le damos al botón de instalar y esperamos. Tarda lo suficiente como para que nos de tiempo a sacar al perro a pasear o echar un partidillo al NBA que fue lo que hizo un servidor :p.
Una vez termina de instalar, lo mismo de antes, una ventana de bienvenida a Ubuntu, la pantalla que no se veía del todo bien, el aviso de los controladores que salta, yo que le doy a instalar, controladores que se instalan y luego aviso de actualizaciones (102 actualizaciones que en menos de un cuarto de hora estuvieron listas).
Después de toda esta parafernalia el escritorio tiene el siguiente aspecto :

Aquí ya nos encontramos con un sistema operativo plenamente funcional, con bastantes utilidades de serie. Pero como no soporto Firefox (será un muy buen navegador pero personalmente no lo trago) lo primero que hice fue instalar Opera, cambiar fondo de escritorio, instalar aMSN, Compiz- Fusion y ajustarlo todo a mi gusto. Una vez hecho todo esto la apariencia de Ubuntu es magnífica, y respecto a programas pocas cosas voy a echar de menos porque el VLC me sigue funcionando, el MSN va con aMSN, el navegador es el mismo y lo único negativo es OpenOffice que está muy atrás con respecto a Office 2007 y el superarlo va a estar difícil porque no se puede negar que los de Microsoft han hecho un trabajo magnífico con el Office.
Entonces, ¿acabaré por pasarme definitivamente a Ubuntu? Pues en parte, porque aquí no tengo juegos, el Gimp no me gusta nada y en cuestión de P2P prefiero el Ares. Seguramente optaré por buscar alternativas en Linux para esos programas, y por lo demás seguiré usando Windows bastante a menudo.
Por último hacer desde aquí una mención a “Entre tuxes y pepinos” que aunque permanezca ahí aletargado sigue siendo un muy buen blog sobre Linux y del que he sacado alguna imagen de las de este post.
2 comentarios:
Yo ya pedí también mi disco de Ubuntu pero todavía no llega. Ya quiero probar Ubuntu pero no creo que pueda deshacerme de Windows definitivamente.
Yo personalmente tampoco he conseguido deshacerme de Windows. La primera impresión que te llevas al instalar Ubuntu es genial (y más si notas que todo te funciona), el aspecto gráfico es increíble, la instalación de aplicaciones aunque muchos digan que es complicada a mi me parece de las mejores que hay (si no esta en los repositorios como mucho meter cuatro comandos); lo que me hizo volverme a Windows fue el no tener un disco duro externo en el que meter todos mis documentos (y desde que lo tenga me plantearé mi migración definitiva). Aún así, si alguien me pregunta le recomiendo que instale Ubuntu, que por probar no pierde nada. Así que lo que te recomiendo es eso, pruébalo un tiempo y si no te gusta siempre hay tiempo de volver a Windows.
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