Esperas en descargas..

Somos capaces de pasarnos prácticamente el día entero delante del ordenador... y seguramente pasemos horas sin sentirnos aburridos. Entonces...¿por qué no sabemos que hacer en los 50 segundos que hay que esperar si no estás registrado en Rapidshare para poder empezar a descargar? ¿Por qué se hace tan molesta esa espera?

Yo tampoco tengo la respuesta pero en lo que esperaba me ha dado tiempo a escribir este post.

Remedio para no llorar cortando cebolla: las lentillas

Sí, algo tan tonto como eso y pensar que lo acabo de descubrir hoy. Precisamente por eso le dedico un post, porque es algo que no sabía y he comprobado experimentalmente que si cortas cebollas con las lentillas no lloras. Explico un poco la historia:

Desde bien pequeñito he tenido falta de vista, creo recordar que astigmatismo o algo así, pero no estoy seguro sólo sé que por aquella época las gafas que debía llevar eran temporales, es decir, en unos añitos me desharía de ellas. Pero no fue así, con unos 12 años me diagnosticaron miopía y empecé a perder vista a medida que iba creciendo (ahora mismo tengo casi 4 dioptrías en cada ojo). Pues bien, desde los 15 años llevo lentillas y más de una vez he incluso dormido con ellas por lo que prácticamente no entiendo mi vida sin las lentes en los ojos, lentes que no me quito ni para cocinar y ahí reside la clave de mi descubrimiento.

A mí la cocina siempre me ha gustado y hasta hoy no entendía mis superpoderes para cortar cebolla sin derramar una lágrima. Si había alguna cebolla que cortar en casa ahí estaba yo para darle el golpe de cuchillo sin piedad alguna. Hasta hoy. Hoy me vengo a enterar de que mis superpoderes se deben al uso de lentillas. Ha sido coger y pelar la cebolla con las gafas y ya estaba hecho polvo, lo cual me ha hecho comprender el sufrimiento del resto de la humanidad al cortar a la pobre cebolla. Pero.. ¿por qué lloramos al cortar cebolla? Ratón en mano me dispuse a googlear sobre el asunto y, a grosso modo puede decirse que las cebollas contienen en su interior compuestos sulfurosos que reaccionan con el agua y se descomponen en ácido sulfhídrico y ácido sulfúrico entre otros. Ese ácido sulfúrico es el que reacciona con el agua presente en el exterior de nuestro ojo y nos produce el picor. ¿Por qué no lloramos con las lentillas puestas? Pues sencillamente porque el ácido sulfúrico no llega a tocar nuestro ojo.

Moraleja:  " Si cortando cebollas no quieres llorar, las lentillas no te has de quitar."

Obsesión por lo táctil

Hay una desmesurada obsesión porque cualquier gadget que salga al mercado tenga pantalla táctil. Cualquiera que esté un poco al tanto de lo que pasa en el mundillo tecnológico se habrá dado cuenta de lo que digo. Teléfonos con pantalla táctil, reproductores mp3, sistemas de gps, tablet pc, cámaras de fotos, sólo nos falta que saquen una cafetera multitáctil.

¿De veras es más cómodo escribir en un teclado táctil que hacerlo en uno de los de toda la vida?¿Hace falta realmente plasmar nuestros dedos en las pantallas de todos los productos electrónicos? Yo creo que no. Y no es que esté en contra de esta tecnología, es más, me parece genial si se implementa bien. En productos como el Ipod Touch o el Surface de Microsoft me parece perfecto, son dispositivos que están diseñados para eso, para ser usados con los dedos, el manejo de esa interfaz táctil se hace cómodo e incluso más rápido que el clásico ratón y teclado. Sin embargo veo absurdo querer sustituir el teclado de un portátil por un teclado táctil. No sería cómodo escribir ahí tal y como tampoco sería cómodo estar todo el día con el brazo en alto manejando un ordenador tipo HP Touchsmart que estará muy bien como media center pero es tremendamente incómodo si se usa como un ordenador típico, cosa que muchos plantean.

No hace falta crear un cepillo de dientes táctil, no, lo que hace falta es mejorar el desempeño de los gadgets. Hacer la tecnología cómoda y si esa comodidad pasa por incorporar una pantalla de este tipo pues perfecto, pero lo táctil no es la solución a todos los problemas de la tecnología. Es más, creo que deberán pasar bastantes años para que algún periférico sustituya de verdad al teclado y ratón.

Mi escritorio

 

Como sigo malo con la gripe y hoy no he podido salir de casa pues me he dedicado a mejorar un poco el aspecto de mi pc. Siempre he sido un amante del deskmod y creo que este es de los mejores escritorios que he conseguido. Ahí va el resultado final:

Escritorio

Pues bien hay varias cosas que saltan a la vista. En primer lugar el tema para Windows que imita la apariencia de Mac OS (si alguien quiere descargarlo es éste). Luego está el tema de los iconos. Tengo el escritorio limpio de iconos sólo queda el de la papelera y las carpetas de descarga por el otro lado. El por qué de este orden es sencillamente para ser más productivo, mi escritorio virtual es una extensión del escritorio real y en él sólo pongo lo indispensable para trabajar. Así, es normal que si estoy haciendo algún trabajo el escritorio esté lleno de imágenes, recortes de texto, instaladores y demás. Para tener accesos rápidos a los programas que más uso tengo abajo el dock (Objectdock, podéis descargarlo de aquí si queréis) en el que además de esos accesos directos también me gusta mostrar los programas en ejecución y accesos a las carpetas que más uso como son Mis Documentos, Mis Imágenes y Mi PC.

Respecto al fondo de escritorio lo encontré aquí y me enamoró. Ahora solo me falta ver cuando tengo algo de tiempo para explicar como parchear Windows para usar los temas y como personalizar un poco Objectdock.

Dadme tiempo.

Mirar atrás

 

"Para atrás ni para coger impulso" se suele decir. Sin embargo, siempre suele ser más fácil decir las cosas que hacerlas. Quizá por eso me encuentro aquí delante de la pantalla escribiendo estas líneas, porque llevo todo el día frente al ordenador con gripe mirando viejas fotos y me ha entrado la vena nostálgica. Y no es que sea un tío tristón, lo que pasa es que hoy me ha dado por ahí, porque de hecho, creo que esta es de las mejores etapas de mi vida, pero por lo visto eso no quita que sigamos recordando el pasado.

Recuerdo aquellas fotos con mi abuelo, fallecido hace unos meses y lo bien que lo pasábamos los sábados jugando a las cartas y tocando la guitarra. Son momentos que creo que siempre conservaré en mi memoria, al igual que recordaré siempre que fue él el que me enseñó a afeitarme, a montar en bicicleta y el que siempre me daba los mejores consejos sobre las chicas. Era un verdadero amigo además de alguien que contribuyó claramente a que en estos momentos sea lo que soy, no creo que pueda expresar bien el cariño que sentía por él.

Pero no eran esas las únicas fotos que había en mi baúl digital de los recuerdos, rebuscando un poco saltaron a mi vista las imágenes de mi infancia, el colegio, época que aún recuerdo con cariño. Me pongo a mirar la orla de primaria y a comparar a la gente con lo que es en el día de hoy y la verdad es que hay bastantes sorpresas. Muchos han dejado los estudios, otros tantos han tenido problemas con la droga y otros, más afortunadamente han encontrado trabajo o continúan estudiando. El tiempo cambia a las personas y las cambia mucho.

Unas páginas más adelante en mi particular álbum me encuentro con las primeras fotos de la que hoy es mi novia; y esto es lo que definitivamente me desborda. Es difícil explicar lo que la extraño, lo difícil que se me hace hablar con ella cada día y, sin embargo no poder siquiera acariciarla. Veo a otras parejas por ahí y pienso que realmente lo suyo es muy fácil, lo difícil es verse cuando entre ambos hay miles de kilómetros de distancia y, lamentablemente, ese es mi caso. Sabía que esto iba a ser duro pero no imaginaba que fuera tanto. Supongo que será el precio que hay que pagar por salirse de la norma, por ser diferente, por buscar la felicidad lejos de casa.

Definitivamente, más me vale cerrar el álbum de una vez y dedicarme a rellenar páginas en uno nuevo, que seguro miraré con la misma nostalgia un día como hoy dentro de unos años.

Sobre el maltrato a los animales y el toreo

 

Ayer mismo veía por la televisión la historia de un perro al que su dueño había primero apaleado y luego colgado de un árbol con la intención de provocarle la muerte. Una muerte que habría sido larga y dolorosa de no ser por la intervención de una chica que lo encontró, le salvó la vida y ahora trata de hacer que se recupere y viva lo mejor posible.

Ahora es cuando me pregunto que es lo que lleva a alguien a tratar así a un animal, aunque en realidad no sé de que me asombro porque vivo en un país en el que hacer sufrir a unos pobres toros hasta la muerte es considerado deporte nacional. Con esto no quiero decir que esté en contra de que se mate a los animales para el consumo humano, sino en contra de la forma de dar muerte a esos toros en medio del ruedo. El animal que es ejecutado en un matadero no siente dolor, tarda décimas de segundo en perder la consciencia. Pero volvamos al caso de el maltrato a los animales de compañía.

¿Como puede alguien guardar tanto odio en su interior como para torturar a su mascota? ¿Busca sentirse superior, dominante? ¿No sería mejor idea llevar ese perro a una perrera si no se quiere su compañía?

Seré claro y pido de antemano perdón por mi modo de expresarme, pero aquel que es capaz de dejar a un pobre animal morir angustiosamente o piensa que verdaderamente da espectáculo matar poco a poco a un toro en una plaza se merece que le corten los huevos y morir lentamente ahorcado mientras alguien le asesta estocazos. Por tanto, no me da ninguna pena cuando hieren a un torero en un ruedo, es más, todos los toreros deberían morir de la forma que he mencionado ya que han demostrado claramente el poco respeto que le tienen a la vida.

Ahí queda eso.

Volar en medio metro

 

Muchos somos los que hemos viajado alguna vez en avión. Y generalmente, el viajero de clase media ni se plantea pagar un vuelo en primera clase, solemos tirar a lo económico, yo por lo menos tengo esa costumbre. Actualmente volar es algo cómodo si no fuera por un pequeño detalle. El tamaño de los asientos. Es injustificable que en un trayecto de más de dos horas (no me quiero imaginar vuelos más largos) no tengas ni espacio para estirar los pies y si ya nos vamos a vuelos cortos tipo Madrid-Barcelona la distancia con el asiento de delante se reduce todavía más. Está bien que quizás yo me salgo de la media pero encoger mis 1,92 metros en ese espacio es técnicamente imposible, así que he optado por coger el asiento del pasillo y estirar los pies fuera aunque las azafatas se mosqueen.

Poniéndonos quisquillosos, se podría decir que es un tipo de discriminación y que no solo ocurre en los aviones sino en el transporte público en general e incluso en los dichosos lavabos para la cabeza de las peluquerías. Porque de la peluquería saldré peinado pero con un dolor de cuello increíble. Yo creo que no es tan difícil adaptar las cosas. Señores, las generaciones están creciendo, la media ya no es 1.70m y no hay derecho a que los que pasamos de esa estatura tengamos que vivir encogidos.